Es que de 250 muertes por asfixia en menores de un año, cerca del 70% involucró una frazada, una almohada u otros elementos propios del lugar que tapan las vías aéreas superiores de los chicos. La mitad de estos fallecimientos sucedieron en una cama de adultos, luego de que los pequeños se quedasen dormidos en la panza de sus papás.
En estos casos observaron que, o bien los adultos se dieron vuelta y quedaron sobre el nene, o bien la cara del chico se ubicó contra la pared o el colchón. La información analizada abarca el período 2011-2014 y proviene del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.